Más que transportar, levantar y almacenar
El uso eficaz de las carretillas elevadoras en la práctica
Las carretillas elevadoras son una parte indispensable de la logística. Mueven mercancías, garantizan los flujos de trabajo y mantienen los procesos en marcha. Sin embargo, el hecho de que una flota de carretillas elevadoras se utilice realmente de forma económicamente sensata no sólo viene determinado por el hecho de que todo «funcione». El factor decisivo es la interacción entre la eficacia, la eficiencia y la utilización real en las operaciones cotidianas.
Eficaz no es automáticamente eficiente
Eficiencia significa alcanzar objetivos definidos, como un alto índice de rotación o tiempos de procesamiento reducidos. La eficiencia va un paso más allá: describe cuánto esfuerzo se requiere para alcanzar estos objetivos.
Un ejemplo del comercio electrónico:
Un almacén puede entregar todo su inventario en 24 horas. Si esto puede conseguirse en 20 horas, no cabe duda de que es eficaz. Sin embargo, si hay que aceptar una flota de carretillas elevadoras sobredimensionada, costes de mano de obra elevados, muchos daños, tiempos de inactividad frecuentes o ciclos de carga descoordinados, la eficacia se resiente y, en última instancia, la rentabilidad.
Esto demuestra que un buen rendimiento por sí solo no es suficiente. También debe proporcionarse a un coste razonable.
No todas las aplicaciones de carretillas elevadoras necesitan optimización
Al mismo tiempo, es importante seguir siendo realista.
No todas las empresas necesitan analizar en detalle el uso de las carretillas elevadoras. Aquellas que utilizan una o dos carretillas elevadoras de forma ocasional -para descargar palés o almacenar materiales, por ejemplo- utilizan la carretilla elevadora principalmente como una herramienta práctica. En estos casos, las ventajas son evidentes: ahorro de tiempo, alivio para los empleados y mayor seguridad.

La situación es diferente cuando las carretillas elevadoras forman parte integral de la cadena de valor.
Por ejemplo, en la venta al por mayor de bebidas con almacenes interiores, zonas al aire libre y servicios adicionales para eventos. Aquí, las carretillas elevadoras, las transpaletas y los conductores son una parte esencial del negocio diario. La precisión, la disponibilidad, la seguridad y la velocidad tienen un impacto directo en los costes y los ingresos. En estos entornos, merece la pena echar un vistazo más de cerca.
Cuando otros consiguen más con menos esfuerzo
A menudo, el deseo de optimización no viene impulsado por la propia empresa, sino por la comparación:
Un competidor consigue cifras de manipulación similares, pero trabaja con menos máquinas, menos personal o con costes más bajos. Este es el último punto en el que se examinan los procesos, las flotas de vehículos y los tiempos de funcionamiento.
El primer paso es siempre un balance honesto:
A menudo, en las flotas pequeñas, estas preguntas aún pueden responderse «desde las tripas». Sin embargo, esto se vuelve cada vez más difícil a medida que aumenta el número de vehículos.
Datos en lugar de sentimientos instintivos
Cuanto mayor es la flota, más compleja resulta la evaluación.
El registro manual de los tiempos de funcionamiento, el comportamiento al volante o los tiempos de ralentí no es realista en el trabajo diario. Cuesta tiempo, compromete al personal y a menudo sólo proporciona instantáneas.
Aquí es donde entra en juego la telemática.

Aumento de la eficiencia gracias a la telemática
Los sistemas telemáticos registran los datos relevantes directamente en el vehículo: utilización, tiempos de funcionamiento, estado de la batería, comportamiento al volante o carga de los componentes. Esta información se analiza de forma centralizada y crea por primera vez una base objetiva para la toma de decisiones.
Así se podrá responder con claridad a las preguntas típicas:
Esto es especialmente importante para los minoristas:
La telemática no sustituye a la experiencia, sino que la apoya con hechos.
Las máquinas adecuadas para las tareas adecuadas
Una gestión eficiente de la flota no significa utilizar tantos vehículos como sea posible, sino proporcionar vehículos adecuados para tareas específicas.
Un sencillo ejemplo práctico:
Una empresa utiliza los datos telemáticos para reconocer que varias carretillas elevadoras eléctricas con una gran capacidad de carga recorren principalmente distancias cortas, raramente recogen cargas y tienen largos tiempos de inactividad. El análisis muestra que algunas de estas tareas podrían realizarse mejor con carretillas de plataforma baja. La sustitución de las máquinas no sólo reduce la flota, sino también los costes de personal y mantenimiento para obtener el mismo rendimiento.
Es difícil tomar estas decisiones sobre una base sólida sin datos. La telemática las hace comprensibles y económicamente justificables.
Conclusión
El uso eficiente de las carretillas elevadoras no empieza con la tecnología, sino con la comprensión de los propios procesos.
La telemática no es un fin en sí misma, sino una herramienta para crear transparencia, reconocer el potencial y tomar decisiones bien fundadas. Para los concesionarios, este conocimiento abre ante todo una puerta: la oportunidad de ofrecer a los clientes un mejor asesoramiento, práctico, comprensible y basado en datos de uso reales.
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